Subiendo

Posted on Actualizado enn

IncreaseEn Chile por muchos años hubo un programa de humor muy famoso en el cual se presentaba un sketch sobre las situaciones que se vivían en una oficina, de hecho se llamaba “La Oficina”. Uno de los personajes que hacían vida ahí era el encargado de manejar el ascensor del edificio y cada vez que tenía que ir a los pisos superiores decía con un tono característico que se hizo popular en el país: “subiendo”. Si eres chileno y viste ese programa, seguro que más de una vez lo repetiste dentro de un ascensor.

El pasado sábado 23 de noviembre después de finalizar el programa de jóvenes, el primer Anciano tomó la palabra para darnos un aviso del Departamento de Publicaciones. Después de una introducción breve vino el balde de agua fría, los precios de los materiales de Escuela Sabática y Matutina para el próximo trimestre subirían.

De acuerdo a lo que se nos dijo, la administración de la iglesia, léease Unión y campos, debido en gran medida a la situación económica del país, ya no está en condiciones de aportar recursos para mantener  los actuales precios de este material. Entonces sucedió lo siguiente en moneda local:

El folleto de Escuela Sabática de Adultos que comprábamos a 21, costará 74.

El folleto de Maestro que valía 43, costará 146.

El libro 3 en 1 (folleto alumno + material de maestro + libro auxiliar) que valía 62, costará 233.

Los folletos de niños (cuna, infante, primario) por los se pagaba 20, costarán 106.

El folleto Fe Real de 20 pasa a 122.

El folleto Juvenil a 41, costará 130

La Matutina de Adultos 2014 tapa dura que alcancé a comprar en octubre por 400, costará 850.

Para tener una idea concreta de lo que estos cambios significan veamos brevemente el caso de la Matutina. Al tener como base el salario mínimo, en Chile la Matutina corresponde aproximadamente al 3,8%  mientras que en Venezuela el nuevo precio de 850 corresponde al 28,3% del salario mínimo.

Los comentarios y lamentos no se hicieron esperar entre los miembros presentes. Hubo algunos que ahí mismo decidieron no comprar más folletos de Escuela Sabática porque simplemente las finanzas personales no darán para ese gasto. Y esta situación se hizo evidente en el pedido de productos que hizo la iglesia esta semana para el nuevo trimestre.

No es un misterio que Venezuela se encuentra en un situación económica frágil lo que nos llevaba a algunos a preguntarnos cuándo veremos las consecuencias en la iglesia local. El cómo se manifestarían ya lo sabíamos: en el tema económico habría un aumento de algo y disminución en otros  items.

La verdad es que las consecuencias ya se venían observando pero de forma poco visible para la hermandad en general. Por ejemplo el cierre de Pymes de dueños adventistas inmediatamente hizo disminuir los ingresos por diezmos y ofrendas. Si a eso se le suma que estas empresas daban trabajo a otros adventistas, se produjo un efecto dominó que se vio reflejada en las finanzas de los campos de la IASD de Venezuela y congregaciones.

Pero el anuncio sobre los nuevos precios afectó directamente al miembro de iglesia.

Además dejó muy claro que lo que sucede en la economía del país, sí o sí afectará a la economía de la iglesia.

Esta última afirmación ya la había planteado a inicios del 2008 en relación a los efectos de la crisis Subprime, en diferentes reuniones de trabajo del círculo administrativo adventista, recibiendo como respuesta de algunos distinguidos predicadores y pastores que “Dios no tiene problemas económicos”.

Al revisar minuciosamente los gráficos financieros del 2008 puedo decir que efectivamente Dios no tuvo problemas económicos.

Claro que no los tuvo!!!

Somos nosotros quienes los tenemos, es por eso que el Señor nos ha dado una mente creativa, sabios consejos bíblicos y ha puesto a nuestra disposición a personas que nos pueden orientar en el mejor uso de nuestros recursos en tiempos de crisis económica.

En lo que va de año Venezuela tiene una inflación superior al 50% una de las más altas del mundo. Pero no solo la inflación está haciendo subir los precios, también está la dificultad para conseguir dolares al valor que el gobierno ha determinado para realizar importaciones. Pero como los libros religiosos no son un bien de primera necesidad, conseguir financiamiento en moneda extranjera es cada vez más caro y escaso, luego los productos necesariamente tienen que subir de precio.

La IASD de Venezuela importa gran parte del material de Escuela Sabática y la que se produce en el país necesita de materia prima cada vez más difícil de conseguir.

A raíz de esta situación nos preguntamos:

*¿Por qué no estábamos preparados para este aumento de precios?

*¿Hasta cuándo se mantendrán estos nuevos precios?

*¿Existen planes para bajar los precios? y ya sea que existan o no ¿Qué podemos hacer los miembros para ayudar? Si alguien piensa que nos debemos limitar a hacer nuestras oraciones, le recomiendo leer A Bajarse de la Barca.

Lo que más llama la atención e incomoda es que los nuevos precios están más cercanos al valor real que los anteriores, entonces surge otra pregunta que da pie para un interesante estudio debido a la reacción de algunos miembros:

*¿Cuál es el ingreso monetario promedio del miembro de la IASD de Venezuela?

Durante la llamada “Crisis Asiática” durante los años 1998-2001 las Casas Editoras de la División Sudamericana bajaron drásticamente sus ingresos por ventas. Una situación similar vivió Aces-Chile durante el 2008 producto de la crisis Subprime, los miembros de iglesia vieron disminuir su capacidad de compra debido al nivel de inflación que se estaba experimentando por segundo año consecutivo el cual superó el 7%, siendo que el país venía moviéndose entre el 2,4 y 3,6% y decidieron sacrificar la literatura.

Si bien la situación de la Crisis Asiática y Subprime se dio en un contexto global, el punto es que cuando hay crisis económica, no importa lo que usted crea ni en quien crea, le va a afectar y debe prepararse para eso.

Hoy Venezuela con una inflación superior al 50% más la imposibilidad de continuar con el aporte institucional para sostener el precio de algunas publicaciones, obliga al miembro de iglesia a discriminar entre adquirir literatura de Escuela Sabática o de devoción individual que puede significar hasta el 28,3% de sus ingresos mensuales frente a suplir sus necesidades básicas. El costo de oportunidad es muy alto.

Es ahora cuando quienes administran los recursos de las iglesias deben echar mano a la creatividad y formación financiera para generar programas responsables de sustentabilidad económica de las congregaciones. Y es de esperar que sepan que detrás de ellos hay un pueblo que está orando para que tomen sabias decisiones y que también está dispuesto a ayudar a buscar soluciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s